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En profundidad

Las zonas de permiso

Es la parte del formato que marca la diferencia entre un documento que la IA respeta y uno que remodela. Cada pieza de memoria está dentro de una zona, y la zona dice cuánto es tuya esa pieza.

Por qué hacen falta

A una IA a la que le das un texto largo le tiende a hacer lo que mejor se le da: resumir, reordenar, «mejorar». En una lista de la compra no es un problema. En una memoria donde has escrito quién eres y cómo quieres que te traten, sí lo es: el día en que te la reescriba más fluida, habrás perdido justo las palabras que habías elegido.

Las zonas lo resuelven de la manera más sencilla posible: en vez de esperar que se porte bien, se lo escribes. Cada bloque de texto va encerrado entre una apertura y un cierre que dicen qué permisos hay ahí dentro.

Cómo se escriben

Una apertura en una línea sola, el contenido, un cierre en una línea sola. Nada más en la misma línea, o el programa no la reconoce.

[P2]

## NUCLEUS 1: IDENTITA
Chi sei quando la conversazione ricomincia da zero.

[/P2]

Los niveles van del 1 al 5 y no se anidan: una zona se cierra antes de abrir otra. Si te olvidas, la app te lo dice en vez de adivinar qué querías decir.

Los cinco niveles

Las descripciones de abajo son las oficiales, tomadas del Reminder de tier base: son las mismas palabras que la IA lee en el archivo.

  1. [P1]

    Memoria genética

    Solo tú, y solo a mano.

    La IA no la toca en ningún caso: puede pedirte que cambies algo, no hacerlo. Es la zona de las reglas de fondo, las que si saltan ya no es la misma IA. Se modifica sabiendo muy bien lo que se está haciendo.

  2. [P2]

    Memoria permanente

    La IA no modifica; hace falta una orden explícita tuya.

    La zona sagrada: identidad, arquetipos, reglas absolutas, eventos simbólicos. Duración esperada: indefinida. Es donde pones las cosas que deben valer también dentro de dos años.

  3. [P3]

    Memoria a largo plazo

    La IA puede proponer, no actuar.

    Puede pedirte comprimir o corregir, pero espera tu sí. Es el archivo de lo que se repite: progresos, objetivos, cómo funciona vuestra relación. Duración esperada: días, semanas, lo que dure un proyecto.

  4. [P4]

    Memoria a corto plazo

    La IA añade libremente; para borrar, pide.

    La zona de trabajo: qué estáis haciendo ahora, notas de servicio, marcadores temporales. Duración esperada: horas, o la sesión en curso. Se vacía al terminar el trabajo sin remordimientos.

  5. [P5]

    Memoria volátil

    La IA hace lo que quiere.

    Apuntes, cuentas, traspasos de un módulo a otro. Se sobrescribe sin avisar: no pongas ahí nada con lo que quieras contar mañana.

Cómo se elige

La pregunta útil no es «cuánto importa esto», es «qué pasa si dentro de un mes lo encuentro reescrito». Si la respuesta es «un desastre», va arriba — 1 o 2. Si es «paciencia», va abajo. La mayor parte de lo que escribas acaba en medio, en el 3.

Y vale la pena saberlo desde ya: poner todo en [P1] no es prudencia, es renunciar a la ayuda. Una IA que no puede tocar nada tampoco puede mantenerte el archivo en orden.

Cuando algo no cuadra

El programa comprueba que las zonas estén cerradas, que no estén anidadas, y que el contenido estructural esté dentro de una zona en vez de al aire. Cuando encuentra un problema lo dice y se detiene: no «arregla» tu archivo a escondidas. Es la misma regla que vale en todo IllAIra — mejor un error claro que una corrección silenciosa que descubres tres meses después.